Personas que avanzan en su inclusión social y laboral

El objetivo último de Villa Javier es trabajar por la inclusión social de las personas que atendemos, incluido el acceso al empleo. Garantizada su alimentación, intentamos ayudarles a que mejoren su autonomía personal y puedan normalizar su vida. Por eso, nos parece importante informar, no sólo de los servicios que les damos (alimentación, formación), sino también de los avances producidos en la situación de esas personas.

De forma directa en unos casos e indirecta en otros, Villa Javier contribuye, de forma conjunta y coordinada con los Servicios Sociales municipales y demás entidades sociales de Tudela con las que trabajamos en red, a que bastantes de las personas que usan nuestros servicios mejoren sus condiciones personales y sociales.

Durante el año 2018, los indicadores de esos pequeños/grandes logros en las personas usuarias de Villa Javier han sido:

 

INDICADOR

Nº PERSONAS

Ha obtenido el empadronamiento en Tudela

3

Ha ido mejorando su salud con una vida más regulada

2

Ha ido mejorando su autoestima y autocontrol emocional

13

Ha escolarizado a sus hijos o menores a su cargo

2

Ha obtenido la renta garantizada o una renta de inserción

56

Ha accedido a una vivienda con ayuda externa

4

Ha accedido a una vivienda con recursos propios

5

Ha subido un grado su nivel de castellano

6

Ha realizado un curso de formación para el empleo

84

Ha recibido asesoramiento de orientación sociolaboral

32

Ha ido accediendo a algunos empleos precarios

35

Ha conseguido trabajar con cierta regularidad

19

75 personas formadas en «El Semillero» durante 2018

Garantizada su alimentación mediante el Comedor y el Capacico, casi todas las personas necesitan mejorar su formación para avanzar en la inclusión social. Por eso pusimos en marcha en 2018, como tercer pilar de Villa Javier, un amplio programa de formación al que llamamos «El Semillero».

Durante 4 meses (de mediados de agosto a mediados de diciembre) se impartieron 7 cursos y talleres destinados a mejorar, o bien competencias básicas y transversales, o bien competencias pre-laborales del sector agroalimentario:

–      Castellano para extranjeros (4 grupos)

–      Competencias digitales (2 grupos)

–      Gestión doméstica

–      Orientación laboral

–  Cocina básica

–  Conservas caseras/industriales

–  Cultivos agrícolas ecológicos (en huerto cedido por Ayto)

El cupo inicialmente previsto era de 50 alumnos, pero a lo largo del tiempo se produjeron bajas que se cubrieron con otras altas. Y puesto que hubo mucha demanda y era posible admitirlos, se matricularon otros 25 más. Acabaron 75 personas, el 61% eran mujeres y el 39% hombres. Y aún quedó gente en lista de espera. Casi todas esas personas eran usuarias del Comedor o del Capacico, pero también se incorporaron 13 personas derivadas por los Servicios Sociales municipales.

Entre el alumnado de los distintos cursos y talleres fueron mayoría las mujeres y las personas con renta garantizada, pues son los dos colectivos en los que se concentra la oferta formativa subvencionada por el Gobierno de Navarra, con la finalidad de que lleguen a conseguir trabajo, como en algunos casos ya está ocurriendo. De hecho, 17 personas de las que se dieron de baja en los cursos fue por haber encontrado empleo.

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