75 personas formadas en “El Semillero” durante 2018

Garantizada su alimentación mediante el Comedor y el Capacico, casi todas las personas necesitan mejorar su formación para avanzar en la inclusión social. Por eso pusimos en marcha en 2018, como tercer pilar de Villa Javier, un amplio programa de formación al que llamamos “El Semillero”.

Durante 4 meses (de mediados de agosto a mediados de diciembre) se impartieron 7 cursos y talleres destinados a mejorar, o bien competencias básicas y transversales, o bien competencias pre-laborales del sector agroalimentario:

–      Castellano para extranjeros (4 grupos)

–      Competencias digitales (2 grupos)

–      Gestión doméstica

–      Orientación laboral

–  Cocina básica

–  Conservas caseras/industriales

–  Cultivos agrícolas ecológicos (en huerto cedido por Ayto)

El cupo inicialmente previsto era de 50 alumnos, pero a lo largo del tiempo se produjeron bajas que se cubrieron con otras altas. Y puesto que hubo mucha demanda y era posible admitirlos, se matricularon otros 25 más. Acabaron 75 personas, el 61% eran mujeres y el 39% hombres. Y aún quedó gente en lista de espera. Casi todas esas personas eran usuarias del Comedor o del Capacico, pero también se incorporaron 13 personas derivadas por los Servicios Sociales municipales.

Entre el alumnado de los distintos cursos y talleres fueron mayoría las mujeres y las personas con renta garantizada, pues son los dos colectivos en los que se concentra la oferta formativa subvencionada por el Gobierno de Navarra, con la finalidad de que lleguen a conseguir trabajo, como en algunos casos ya está ocurriendo. De hecho, 17 personas de las que se dieron de baja en los cursos fue por haber encontrado empleo.

672 personas han recibido alimentos en 2018

Entre enero y diciembre de 2018 han pasado por el Comedor de Villa Javier 250 personas, según se muestra en el siguiente cuadro:

PERÍODO ENERO-DICIEMBRE 2018
Nº comidas servidas (comidas + cenas, presenciales + táper) 15.369
Nº comensales diarios (media del período: presenciales + táper) 21,1
Nº personas atendidas (de paso, un solo día – táper) 113 250
Nº personas atendidas (varias semanas/meses – presenciales + táper) 137

Entre las personas usuarias del Comedor, todas adultas, 75% fueron hombres y 25% mujeres, pertenecientes a 25 nacionalidades.

 

Cada mes se vienen atendiendo en el Capacico de Villa Javier alrededor de 50 familias (que suponen unas 200 personas) a las que se cita un día a la semana. Pero no siempre son las mismas familias, pues se van produciendo altas y bajas según varía su situación y necesidad. Por eso, el número de familias atendidas en este autoservicio a lo largo del año 2018 ascendió a 108 y el de personas a 422.

 

FAMILIAS PERSONAS MENORES* UNIDADES KILOS
108 422 221 119.248 58.739

* Número de menores (0-17 años) incluidos en el número de personas

Uno de los objetivos fundamentales del Capacico es combatir la pobreza alimentaria de los menores, que constituyen el 52% de las personas atendidas, proporcionándoles una alimentación sana y equilibrada.

Entre adultos y menores, el 50% fueron hombres y el 50% mujeres, pertenecientes a 18 nacionalidades distintas. De las 108 familias, 35 son monoparentales: 33 con sólo madre y 2 con sólo padre.

Si a las 250 personas atendidas en el Comedor les sumamos las 422 del Capacico, Villa Javier ha compartido alimentos con 672 personas durante el año 2018.

El Voluntariado, motor de Villa Javier

Villa Javier cuenta con pocos empleados (5 a tiempo completo y 3 a tiempo parcial), aunque muy valiosos e implicados. Aun así, ninguno de nuestros tres proyectos, Comedor, Capacico y Semillero, podría funcionar si no fuera por la participación de más de 200 personas, la gran mayoría mujeres (75%), que ofrecen de forma desinteresada su tiempo y su buen hacer. Nunca les agradeceremos lo suficiente el enorme valor de su colaboración. En este tercer año, por suerte, han confluido varios hechos que ayudan a potenciar y visibilizar su papel en Villa Javier.

En la mañana del 17 de noviembre realizamos una Jornada del Voluntariado en la que participaron 50 personas, seguida de una comida informal. En ella se analizó la situación de la Fundación Tudela Comparte y del proyecto de Villa Javier, recordando los principios y valores con que surgió, su evolución en estos tres años y los retos para el futuro. En un posterior debate por grupos se profundizó en estas cuestiones, que quedaron enriquecidas por las aportaciones de los asistentes.

En esa Jornada se anunció la próxima puesta en marcha de una OFICINA DEL VOLUNTARIADO, dedicada a colaborar con el Coordinador (David Crespo) y la Administración (Raquel Pérez) para una mejor atención al voluntariado. Estará compuesta por un miembro del patronato, Juanjo Valencia, y tres voluntarias, Beatriz Baztán, Mara Sáez y Mayte Garrido. Sus funciones podrán incluir:

  • recibir e informar al voluntariado nuevo
  • ayudar a coordinar el funcionamiento de los distintos grupos y turnos de voluntarios, que deberán contar con una persona que haga de portavoz o enlace
  • atender y trasladar a la Dirección las propuestas, sugerencias o quejas que les lleguen sobre el funcionamiento del Comedor, Capacico o Semillero
  • interesarse por las personas voluntarias que dejen de realizar actividades

Se pondrá en marcha en la segunda quincena de enero, los martes y jueves de 17:30 h. a 19:30 h. Se podrá acudir personalmente a Villa Javier o bien contactar por teléfono o correo electrónico.

Esta importante labor de nuestro voluntariado ha sido reconocida públicamente con el PREMIO OLENTZERO 2018, entregado por la Asociación de amigos-as del Olentzero de Tudela en una bonita ceremonia realizada en Castel Ruiz el pasado 11 de diciembre. Nuestro máximo agradecimiento a esta asociación por haber resaltado el enorme valor de estas personas solidarias que, ofreciendo su tiempo y esfuerzo, consiguen que muchas otras personas vulnerables vean reconocida su dignidad y mejoradas sus condiciones de vida.

2ª edición del libro “Las recetas de Lita”

Ángela Arregui, familiarmente Lita, voluntaria de Villa Javier, editó hace tres años un libro “Las recetas de Lita” para destinarlo exclusivamente al pequeño círculo de sus familiares y amigos. Ahora nos ha cedido sus derechos a la Fundación Tudela Comparte para que podamos publicarlo y que, con su venta, obtengamos algunos ingresos que ayuden a financiar nuestros proyectos. Nuestro máximo agradecimiento a Lita por su generosidad.

El viernes 19 de octubre pusimos a la venta una 1ª edición de 200 ejemplares, a 15 € la unidad. Con la ayuda de las librerías de Tudela, que vendieron el libro sin cobrar comisión, de los medios de comunicación y de la feria de comerciantes, en donde la autora estuvo firmando dedicatorias toda la mañana, el libro se agotó el primer fin de semana. Pero ya está en las librerías la 2ª edición, con otros 200 ejemplares, de los que se han vendido ya casi la mitad.

Está claro que resulta un libro muy atractivo por su contenido y muy apropiado para regalar porque, gracias a su acertado enfoque didáctico y a que cada receta lleva su foto, sirve de gran ayuda a las personas que quieren empezar a cocinar o a quienes necesitan decidir qué hacer, eligiendo entre 151 recetas tradicionales, muy comunes en Tudela y la Ribera. Con su compra, además, se colabora con el proyecto social de Villa Javier, cuya viabilidad depende siempre del apoyo ciudadano.

Empresas con responsabilidad social colaboran con Villa Javier

La misión de Villa Javier es ayudar a mejorar la vida de las personas en situación de pobreza o exclusión (adultos y niños), acompañándoles desde la alimentación básica a la inclusión social, para que avancen desde la marginación a la integración, desde el asistencialismo de emergencia a los derechos sociales de ciudadanía.

Entendemos esa misión como un proyecto colectivo de compromiso social, en el que participan muchos agentes y sectores: patronato, socios, trabajadores, voluntarios, empresas, instituciones, particulares… Todos ellos pueden agruparse en tres ámbitos de colaboración, según se aporte dinero (financiación), tiempo (voluntariado) o productos (empresas y particulares). Unas colaboraciones son individuales y otras colectivas. En este segundo caso contamos con aportaciones de unas 50 empresas, comercios y entidades, cuya relación puede consultarse en esta misma web. A todas ellas nuestro máximo agradecimiento, pues son cruciales artífices de la viabilidad de Villa Javier.

Está claro que en nuestro sistema productivo y comercial hay excedente de alimentos, muchas veces desperdiciados, y que gracias a este sistema de aprovechamiento, mediante donación, nuestro autoservicio proporciona cada semana alimentos a 50 familias (unas 200 personas, de entre ellas 110-120 menores de edad), haciéndolo con un formato digno y muy cuidado: selección justificada de beneficiarios, alimentación suficiente para la semana, dieta básica pero saludable, elección de los productos con el límite de puntos asignados, asesoramiento y seguimiento personal, etc.

En este ámbito del sector agroalimentario, algunas empresas productoras se han comprometido con el proyecto de Villa Javier de manera estable y por escrito, mediante un CONVENIO, en el que cada una ha concretado las aportaciones que hará, como pueden ser:

  • Donación periódica de sus productos
  • Facilidad para visitas, prácticas y algún empleo en su empresa para nuestros usuarios
  • Fomento del voluntariado entre sus trabajadores
  • Alguna aportación económica
  • etc.

En esa Jornada, las 5 empresas que en esa fecha ya habían firmado un Convenio de ese tipo participaron en una mesa redonda y a ellas, por este compromiso especial, La Fundación Tudela Comparte les entregó un Sello de Reconocimiento con el lema “Alimentado Villa Javier”. Seguro que este reconocimiento podrá ir ampliándose en los próximos años a otras empresas o entidades con las que vayamos formalizando acuerdos de colaboración.

Somos conscientes de que el proyecto de Villa Javier tiene sentido y será efectivo en tanto sea compartido y apoyado por más agentes, tanto del tejido económico de la zona como de las entidades sociales e institucionales. Porque sólo es posible conseguir la inclusión social con la participación activa del conjunto de la sociedad.

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